Hipsters: es un derivado de la palabra hip (cadera). En los años 40, los músicos de jazz usaban la palabra “hip” para describir a cualquiera que conociera sobre la emergente subcultura afroamericana.

Un zoom al mercado que tal vez no tenías en cuenta

Que el tiempo pasa cada vez más rápido no es novedad: las comunicaciones, la facilidad de trasladarse de un lugar a otro en el mundo acortaron tanto las distancias que las horas ya no duran lo que solían.

Si a esto le sumamos que la gente necesita elementos que hablen de ellos, con los que se sientan representados, que sean piezas de una identidad para sentirse miembro de una sociedad.

Los Hipsters encontraron su personalidad en traer cosas del pasado y volver a darles oxígeno.

Su fetiche es la ropa usada o reciclada, pantalones chupines, camisas leñadoras a cuadros, zapatillas coloridas.

Su sello son los lentes con marco grueso -no prescriptos-, las tupidas barbas y los bigotes irónicos.

Si bien tratan de estar fuera de lo in, es esa misma obsesión por escapar de lo establecido lo que los hace caer en esta subcultura.

Buscan profesiones que les permitan canalizar creativamente sus inquietudes intelectuales: artes visuales, fotografía, música, comunicaciones y carreras humanistas de diversos tipos.

Características antes de que fueran cool hacerlas

#1 Juegan a ser los inventores de las novedades, o ser los primeros en adoptarlas: su orgullo proviene de saber, y decidir, qué es lo cool antes que el resto del mundo.

#2 Nadan a contracorriente de los grandes supermercados.

#3 Son saludables y eco friendly.

#4 Proclives a elegir prendas artesanales, bufandas, guantes, gorros hechos a mano y remeras con inscripciones “witty” (agudas e ingeniosas).

#5 Soldados de la limonada, el brunch y la patisserie francesa; no es extraño que sean vegetarianos o veganos.

#6 El hipster es un verdadero amante de las culinarias exóticas: la asiática, la armenia, la peruana, la mexicana; siempre y cuando sean auténticas.

#7 Gastan fortunas en entradas de bandas que no suenan en la radio.

#8 Los sábados son demasiado mainstream, prefieren un martes jugando al pool o al ping pong.

#9 Los jueves son los sábados hipsters.

Inconfundibles: bicicletas, aparatos de Apple -su talón de Aquiles-, sombreros estilo ferona y un morral de cuero, hijos dialécticos de los “beatnicks” de los 60´s.

Son Hipsters, y están marcando el rumbo en cultura: David Bowie –ícono musical si los hay-declaró que Arcade Fire (banda hipster) es el futuro de la música y el destacado artista gourmet, Anthony Bourdain, afirma que son ellos quienes llevan la batuta en la búsqueda de los placeres culinarios.

En fin,

Hablar de “target” es -al menos- cuestionable, hay que hacerlo pensando en gente: personas a quienes es fundamental conocer, saber dónde van, qué hacen y con qué sueñan, para poder presentar a la marca de una manera que ellos quieran adoptarla y hacerla parte de su vida.
Hace 50 años las sociedades eran más heterogéneas y en ese contexto surgió la idea de segmentar al público estilo “matafuego” (A,B,C,1) ya no es tan preciso (si es que lo fue).

No es necesario cambiar toda una estrategia por una moda, pero pensar en el target de manera tan impersonal es poco preciso.

Un mejor modelo de segmentación podría ser a través de los gustos y costumbres: sin importar lo abultado de la billetera si una persona cree que un producto o servicio es importante para su estilo de vida hará lo posible por conseguirlo.

¿Qué tanto podés decir de tu público?

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